15 dic. 2014

Hace 25 años: Comienza la Revolución Rumana

Hasta hace justo 25 años, Nicolae Ceaușescu dirigía con firmeza el último de los regímenes del bloque soviético que seguía en pie sin cambios, Rumania, pese a la oleada libertadora que acababa con las demás dictaduras tras la Cortina de Hierro.

A pesar del aparente control total del dictador, el descontento en Rumania era muy fuerte y pronto explotaría de forma violenta, para sorpresa y desgracia del propio Ceaușescu y su esposa Elena.
Terminarían siendo fusilados el 25 de diciembre, tras la condena de un tribunal militar informal establecido por las fuerzas opositoras al régimen.

Tan solo cuatro días antes de su ejecución, Ceaucescu había decidido aplacar la oposición popular que había estallado la semana anterior, con una de las tradicionales arengas masivas en el nuevo centro de Bucarest.



No funcionó. Es increíble ver la cara de Nicolae cuando se da cuenta de que lo están repudiando, tras décadas de recibir sólo adoración. Ahí acabó todo.
Luego de una interrupción en las transmisiones, Ceaucescu enfureció más a los que llenaban el lugar (y quienes lo veían por televisión) al tratar de aplacar los abucheos con miserables aumentos en salarios y pensiones.

Este es el discurso, con subtítulos en inglés. Incluye partes que no fueron transmitidas en vivo a los rumanos, las apelaciones de Nicolae a la calma, y los comentarios hacia él de Elena. El video además analiza el momento exacto en que la manifestación se vuelve en contra del dictador, y cómo él se va dando cuenta de esto. Al final del post pongo además otro video, con el discurso completo.


Muchos de los presentes tras dejar la plaza esa tarde, formaron barricadas en distintos puntos de la ciudad, enfrentándose abiertamente a las autoridades. Durante la noche, tropas del Ejército y la Securitate (la policía secreta) abrieron fuego sobre ellos, matando a varios.

El 22 de diciembre, la televisión denunció a los manifestantes como fascistas, vándalos y agentes extranjeros, y a las 10 de la mañana anunciaron el decreto de la ley marcial y la prohibición de reuniones de más de 5 personas. A pesar de esto, miles de opositores se reunieron frente al Comité Central (donde se encontraba Nicolae Ceaucescu), gritando consignas contra el Presidente como "Ceaucescu debe ser juzgado por la matanza" y "Ayer en Timisoara, mañana en todo el país". El propio Ceaucescu se asomó a una ventana del edificio con la aparente intensión de dirigirse a la multitud, pero fue recibido con muestras de rechazo.

(Nota: Iré intercalando varias de las fotos editadas en el libro "1989 Libertate Roumanie", que pueden encontrar aquí: RomanianRevolution. Sin embargo, no pude encontrar la descripción del lugar y momento exacto de cada imagen, por lo que no se corresponden necesariamente con lo que voy narrando).
Más tarde, a las 11, la TV anunció que el ministro de defensa Vasile Milea, era "un traidor" y se había suicidado. Ceaucescu nombró en su reemplazo a Victor Stănculescu, quien ordenó a los militares el volver a sus cuarteles, sin consultarlo con el Presidente. Esto provocó que el Ejército en la práctica abandonara al Gobierno, dejando el Comité Central del PC sin defensa. Así fue posible que los los manifestantes pudieran tomarse el edificio.

Al mismo tiempo, Stănculescu convencería a los Ceaucescu de escapar en un helicóptero junto a dos cercanos colaboradores y dos guardaespaldas. No llegaron muy lejos al acabarse su combustible, y los gobernantes serían finalmente ejecutados en Navidad.


Mientras tanto en la capital, los opositores vandalizaban la sede del Partido Comunista y emergían por todos lados las simbólicas banderas rumanas a las que se había arrancado el escudo socialista. Seguiría habiendo enfrentamientos esporádicos con defensores del antiguo régimen hasta el 27 de diciembre.

La explosión

La mecha que hizo estallar el comunismo en Rumania comenzó en la ciudad de Timişoara solo pocos días antes, el 15 de diciembre. Allí el gobierno se enfrentó a manifestantes que apoyaban a un pastor de la Iglesia Reformada Húngara, László Tőkés, crítico del gobierno. Este había denunciado violaciones a los derechos humanos por medios clandestinos, y luego hizo campaña contra la destrucción de villas rurales llamada "Sistematización" por Ceaucescu .

Por presiones del régimen, Tőkés había sido destinado en Marzo por su correspondiente obispo a un pueblo pequeño, para sacarlo de Timişoara. Este se negó, y sus seguidores, principalmente de etnia húngara, lo apoyaron clandestinamente por meses, llevándole la comida y combustible que el gobierno le negaba, al no ser ya oficialmente un recidente de la ciudad.
Y llegó aquel 15 de diciembre, fecha en que Tőkés sería desalojado de su departamento. Quienes lo apoyaban se agolparon allí para evitarlo, formando una cadena humana alrededor del lugar. Y lo lograron. A esto siguió un tira y afloja entre Tőkés y el alcalde de Timişoara, mientras la noticia de que el desalojo había sido impedido sumó más y más adherentes, cientos de personas que rodeaban el edificio.

Mientras más y más gente se sumaba a los manifestantes, estos empezaron a corear "Deşteaptă-te Române" (¡Despierten, rumanos!), himno que había sido entonado por primera vez bajo la era Ceaucescu durante protestas contra el régimen en 1987, y que además representaba la unidad de húngaros y rumanos en esta oposición al gobierno.
Envalentonados, manifestantes comenzaron a marchar hacia la sede local del Partido Comunista, gritando "¡Abajo Ceaucescu!" y "¡Abajo el comunismo!". Apedrearon el local. Luego llegó la policía con cañones lanza-agua, pero los que protestaban destruyeron estos cañones, y pasaron a romper vidrieras y a quemar libros sobre Ceaucescu en grandes piras.

Luego llegó la verdadera represión. Llegó el ejército y abrió fuego contra los manifestantes, matando se estima hoy a 122. Por órdenes de Elena Ceaucescu, 40 de ellos fueron enviados a Bucarest para ser cremados y desaparecidos. Las noticias desde Timişoara, junto a falsos rumores de la existencia de miles de muertos se extendieron por el país, y estallaron protestas en varias ciudades.
Víctimas del conflicto esperan en el Instituto de Medicina Legal
de Bucarest. Wikipedia.

Pese a la violenta represión oficial, los opositores al régimen triunfarían en Timişoara. El 18 de diciembre sus trabajadores llenaron las calles y terminaron de hecho con la autoridad comunista sobre la ciudad, declarándola "ciudad libre" el día siguiente. 

Ceaucescu reacciona

¿Qué hizo el dictador rumano ante el levantamiento y la represión en Timisoara? Inició una inexplicable visita a Irán, de la que regresó rápidamente el 20 de diciembre.
Esa noche se dirigió al país por televisión, disminuyendo la importancia de la revuelta en Timisoara y llamándola obra de fascistas, vándalos y nacionalistas húngaros. Esto sólo agitó los ánimos para la manifestación de apoyo al gobierno convocada por Ceaucescu para la mañana siguiente, que ya veíamos resultó en el fin de su gobierno.

El escape de los Ceaucescu no sería el fin de la violencia, que seguiría en algunos lugares hasta el 27 de diciembre. Aquí hay un video con grabaciones de noticieros estadounidenses, y como cubrieron la revolución: History Recorded LIVE: Romania's Revolution Nov 25-1989.

La oposición, que terminó siendo liderada por el Frente de Salvación Nacional (Frontului Salvării Naționale, FSN), formado irónicamente por miembros de segundo rango del propio Partido Comunista, se hizo rápidamente de la radio y la televisión estatales, transmitiendo continuamente. En Youtube se encuentra una grabación de esta histórica programación, lamentablemente no tiene subtítulos.


Mientras que esta es una grabación de las calles del centro de Bucarest el 22 de diciembre.


El siguiente es un documental de la BBC sobre la revolución, emitido en 1994. Está en inglés, y apoya la tesis de que personeros comunistas que luego formarían el FSN ya estaban complotando contra Ceaucescu desde tiempo antes que estallara la revuelta, y que incluso habrían contado con la venia de Moscú.


El dictador

Ceaușescu lideraba Rumania desde 1967, cuando fue elegido por el Partido como Jefe del Consejo de Estado. Asumió en medio de una relajación del terror ejercido por la policía secreta, la Securitate, y una política exterior de apertura a Occidente, sin dejar el bloque soviético. Tanto así que fue el primer país de aquellos en establecer relaciones diplomáticas con Alemania Occidental, y no rompió relaciones con Israel tras la Guerra de los Seis Días.

Estas acciones reforzaron la popularidad de Ceaucescu, gracias a un nacionalismo rumano fuertemente fundamentado en la oposición a la influencia rusa. Y sería esto lo que daría a Nicolae su momento de mayor gloria.

Su negativa de aportar tropas del país a la invasión del Pacto de Varsovia a Checoslovaquia, para aplastar la Primavera de Praga, podría ser algo predecible, ya que el PC rumano había declarado su no-intervención en asuntos externos tras un conflicto con Moscú en 1964. Pero lo que realmente llamó la atención del mundo fue la condena pública que Ceaucescu hizo de la intervención soviética.
Esto le dio apoyo popular en casa y le ganó a Ceaucescu amigos en Occidente. El presidente Nixon visitaría Bucarest en 1969, mientras que la Reina Isabel II recibiría más adelante (1978) al lider rumano en Londres, un encuentro motivado por la perspectiva británica de vender armamento a ese país. Durante la visita fue declarado Caballero (Sir), lo que sería revocado en 1989. Francia le entregó también en 1978 la Legión de Honor.
Leí que en 1973, tras su visita a Perú el 15 de septiembre, tenía pensado seguir a Chile, pero que canceló el viaje por el Golpe de Estado del 11. Sin embargo, nunca rompió relaciones diplomáticas con Chile, siendo el único país de la órbita soviética en mantenerlas. Ceaucescu también estuvo en Argentina en 1974, aquí se le ve junto a Elena con Perón e Isabelita.
La popularidad doméstica de Ceaucescu no duraría mucho, puesto que pronto fue quedando claro que la supuesta liberalización no era tal. La represión volvió y junto a esta un creciente culto a la personalidad, primero de Nicolae, quien se hizo nombrar Presidente en 1974; y luego también de Elena, a la cual se presentaba en la propaganda como "madre de la nación" y a pesar de su incompleta educación, como una gran científica de renombre internacional.

Dicen que esta obsesión de los Ceaucescu con ser idolatrados habría sido en parte causada por la visita del matrimonio en 1971 a China y Corea del Norte, donde Mao y Kim Il-Sung ya obligaban a sus respectivos pueblos a adorarlos como a dioses.

La elevación de la imagen del dictador como responsable de las políticas que llevarían a Rumania a alcanzar innumerables logros, hacían además impensable criticar estas políticas dentro del país.
Ceremonias del centenario del Estado Rumano, 1977. Wikipedia.
Propaganda en Bucarest, 1986. Wikipedia.

Para conocer mejor la personalidad y la historia de Nicolae Ceaucescu, les dejo estos documentales. Algunos en castellano, otros en inglés, para que todos puedan disfrutarlos.






El régimen impuso además medidas impopulares, como el promover la natalidad prohibiendo el aborto y haciendo los anticonceptivos inalcanzables para los ciudadanos sin conexiones con el mercado negro. Estas políticas además humillaban a las mujeres con exámenes periódicos para presionarlas por tener hijos si resultaban no estar embarazadas, e incluso estableciendo multas para los matrimonios sin hijos. El tema es tratado en este interesantísimo documental inglés sobre la vida en la Rumania comunista.


El resultado fue un aumento de la natalidad, pero más grave aún, un alto índice de mujeres muertas a causa de abortos clandestinos e incluso autopracticados. También se hicieron famosos alrededor del mundo los orfanatos rumanos, llenos de niños no deseados mantenidos en precarias condiciones.

Pero el pecado capital del régimen fue, como siempre, económico. Ceaucescu emprendió una fuerte industrialización del país, y eliminando cualquier tipo de actividad privada, en un revival estalinista como el que también vivió la Alemania Oriental de Honecker. Gran parte de los recursos de la economía centralizada recayó en financiar grandes proyectos que con el tiempo resultaron no ser rentables, y cuya baja calidad de producción impedía la exportación y la esperada consiguiente consecución de divisas.

Uno de los ejemplos más graves se dio en la refinación de petróleo. Rumania es uno de los productores tradicionales del oro negro en Europa, pero la inversión en capacidad de refinación fue tan grande, que el país tuvo que importar petroleo de países como Irán. Esto llevó a un aumento violento del déficit comercial durante la crisis del petróleo de 1979, y la situación empeoró cuando el nuevo gobierno islámico de Irán decidió suspender los envíos a Rumania.
Linea de montaje Dacia, 1973. Romaniancar.

Gran parte de esta inversión se realizó a cuenta de aumentar la deuda externa. Esta creció enormemente durante finales de los años 70 (pasó de US$3.600 millones en 1977, a US$10.200 el 81). Junto al problema que les contaba de la importación de petróleo, Rumania incluso era un importador neto de alimentos con Occidente, para 1981. Ceaucescu se decidió en 1982 a pagar la deuda externa del país para 1990. Para ello redujo fuertemente la calidad de los rumanos, que dependían totalmente del Estado, que en el socialismo rumano podía decidir hasta cuantas calorías un ciudadano consumía. La situación era particularmente grave tras un terremoto en 1977 e inundaciones en 1980 y 1981.

Parte de la estrategia recomendada por el FMI para el pago de la deuda rumana era la promoción de las exportaciones por sobre las importaciones, lo que resultaba particularmente nocivo para la población en el contexto que les comentaba de un país que compraba a occidente cientos de millones de dolares en comida. Por ejemplo, continuaron las exportaciones de carne a la Unión Soviética, mientras se racionaba esta en Rumania.

Las limitaciones fueron aumentando durante los años ochenta, y llegaron a extremos totalmente abusivos. Pan, harina, azucar y leche fueron racionados, primero en los pueblos, luego en las ciudades, exceptuando Bucarest. La ración mensual por persona llegó a ser en 1989 en algunos lugares de 1 kg. de azucar, otro de harina, 500 gr. de margarina y 5 huevos. También el agua caliente de los departamentos llegó a ser limitado a un día a la semana, o la bencina para los automovilistas a 30 litros mensuales (1981), por ejemplo. La temperatura máxima de la calefacción en las oficinas se decretó en 14º, mientras en 1983 la presión del gas de los departamentos era reducida de tal forma que solo podían calentarse comidas durante la noche. Se estima que durante el frío invierno 1984-85 más de 30 niños en incubadoras murieron en hospitales al cortarse la electricidad.

Pero el colmo llegó con la llamada "Sistematizarea" ("sistematización"). En 1974 Ceaucescu decidió que los rumanos debían vivir en las ciudades, y la vida rural, parte fundamental del ser rumano, debía desaparecer. Según su plan, las villas en el campo serían la mitad para el año 2000. Para esto condenó a varios pueblos, decretando que sus habitantes debían desalojar sus casas, las que fueron demolidas, y vivir en departamentos que se entregaban muchas veces sin cosas tan básicas como las puertas.

Si bien en muchos casos la falta de recursos del gobierno central evitó la implementación de la sistematización, se estima que 29 pueblos fueron destruidos en un 85 a 90%. Además, parte de sus designios simplemente limitaban la autoconstrucción de casas por parte de los campesinos, obligando por ejemplo a las nuevas edificaciones a poseer dos pisos o más. Y por último la mera arbitrariedad del proyecto de Ceaucescu generó la solidaridad internacional con los pueblos rumanos afectados, generándose movimientos en Occidente de apoyo contra la sistematización, e incluso de "apadrinamiento" de las villas en peligro.

Coronando la sistematización, el dictador demolió gran parte del Bucarest histórico (parte de la apodada "Ceaușima") para construir edificios de departamentos. El terremoto de 1977 fue usado por el gobierno para justificar la "sistematización", arguyendo que los edificios de preguerra no eran lo suficientemente seguros. Las demoliciones fueron aceleradas en 1983.
Demolición Casa Cerkez (1977). muzeuldefotografie.ro.

Más importante, el símbolo más famoso de la megalomanía de Ceaucescu: El Centro Cívico y su "Casa del Pueblo" (hoy "Palacio del Parlamento").
En construcción. 1º de mayo de 1986. Scott Edelman en Wikipedia.
El "Palacio del Parlamento" hoy. Mihai Petre en Wikipedia.
Academia Romana, by Gabriel on Flickr. Otro edificio monumental de Ceaucescu.

Con todos estos antecedentes, es fácil entender el descontento de los rumanos para con Ceaucescu, pero no deja de sorprender la velocidad y la violencia con que se deshicieron del régimen, más con el antecedente de la caída de sus pares en el resto de Europa del Este. 


Anexos:

Discurso completo de Ceaucescu el 21 de diciembre.
Parte 1 


Parte 2: link.

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